Elisa Carrió perdió abrumadoramente en la Villa 21 de Barracas

Jueves 7 de Diciembre del 2017

Por Víctor Ramos*

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La contracara del gran éxito electoral de Elisa Carrió en la Ciudad de Buenos Aires, fue la apabullante derrota sufrida en la Villa 21.24 de Barracas y en las escuelas de Villa 31 de Retiro y en las del bajo Flores. Los sectores más humildes de la ciudad son críticos a la administración del PRO y votaron al peronismo. Los barrios donde la agrupación Patria Grande viene desarrollando su trabajo el resultado fue apabullante. Ningún medio de prensa contó esta realidad.   

Partiendo de un equivocado análisis, el macrismo volcó un gran esfuerzo electoral en las villas de la ciudad. Sombrillas, globos y folletos multicolores se observaron en las barriadas populares. Pero el discurso de “la herencia recibida” no corre en las villas de la ciudad. El propio Mauricio Macri gobernó ocho años y dos lleva Horacio Rodríguez Larreta, en la Jefatura de Gobierno porteño sin haber “cambiado” la triste realidad de la pobreza en la Ciudad Autónoma.

La Villa 21.24 es la más grande. Sesenta y cinco hectáreas y más de setenta mil habitantes. También es la más discriminada. Como si fuera invisible a los ojos de todos, se encuentra  sobre los viejos basurales de Zabaleta, junto al Riachuelo.  

No hay cloacas. No hay agua potable. No hay urbanización. No hay iluminación. Se abandona la Casa Nacional de la Cultura que fundáramos con Nidia Zarza y Jorge Coscia. No hay vacantes en la Escuela. El Riachuelo sigue contaminado. No hay gas natural. No hay telefonía fija. No hay transporte. Se discrimina a los migrantes y para colmo sacaron la única ambulancia del barrio.

En los terrenos de la estación Buenos Aires, pegado a la Villa, se están construyendo 3.900 viviendas del plan PROCREAR. El gobierno no tiene previsto entregar viviendas a los habitantes de Villa 21 como lo viene reclamando el Padre Toto de Vedia. En la Parroquia Caacupé de la Villa se reunieron varias veces los vecinos y mandaron cartas a las autoridades para pedir acceso a las viviendas. No hubo respuesta.

La UGIS es la Unidad de Gestión de Integración Social, se ocupa de las emergencias y está a cargo de Gabriel Salas, un intachable funcionario que acude a los problemas inmediatamente. Sin presupuesto hace más de lo que se puede.

Pero no pasa el problema por la “emergencia” del caño tapado; se debe hacer un plan integral de urbanización. Como se planificó en Villa 31: redes cloacales, agua potable, electricidad e integración urbana, cultura y deportes. O como lo viene realizando el IVC, Instituto de la Vivienda, en Villa Rodrigo Bueno o el Playón de Chacarita.

Es innegable que Horacio Rodríguez Larreta intenta un cambio político en cuanto a la inclusión social de las villas, pero falta destinar más recursos económicos y funcionarios con sensibilidad social. Como dice el Padre Pepe, José María Di Paola, “a  las villas hay que venir a aprender, no a dictar cátedra”.

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*Director de la Fundación Patria Grande y ex presidente del INADI,  Instituto Nacional contra la Discriminación la Xenofobia y el Racismo. 

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