Estados Unidos: la vuelta a la doctrina Monroe. Por Horacio Paccazochi

En un reciente comunicado de la administración Trump se dicta la “nueva” norma de defensa nacional de EEUU, que no hace más que ratificar la Doctrina Monroe, lanzada allá por 1823, que rezaba “América para los americanos”, en realidad quería y quiere decir ¡América para los norteamericanos! Pero veamos las razones por las cuales hoy quieren convalidarla.

Cuando en 1991 se desploma la Unión Soviética, y Francis Fukuyama expone su tesis sobre que la historia, como lucha de ideologías, ha terminado con el triunfo de la democracia liberal, el capitalismo occidental percibe un desarrollo sin límites ayudado por los grandes avances en la tecnología informática y las comunicaciones, y se lanza a la aventura de una economía globalizada. Complejos industriales enteros se trasladan desde los países centrales a zonas periféricas en busca de explotar mano de obra barata. El dólar se convierte en moneda de cambio universal, y los flujos de capital, ya sin control de sus Estados, se dirigen hacia los centros financieros que prodiguen mejores intereses dando comienzo a una rápida financiarización de las economías occidentales.

Elites financieras opulentas, victoriosas tras la “guerra fría”, se creen en condiciones de imponer su voluntad en todo el mundo, y dan comienzo a una política de sanciones económicas e intervenciones militares a todo gobierno que se considere “comunista”, o no abierto a una economía de “libre mercado”.

Desde el derrocamiento del Presidente Noriega en 1989, para seguir controlando el Canal de Panamá, el bombardeo de la OTAN a Serbia en 1999, pasando por la intervención en Afganistán en 2001, o la guerra de Irak en 2003, así como las sanciones económicas y financieras a países como Rusia, Irán, Corea del Norte, Siria, sin olvidar los 60 años del criminal bloqueo a Cuba, todo ello constituyo y constituye una forma de tratar al resto del mundo que ha llegado a un punto limite.

LA ADMINISTRACION TRUMP

Donald Trump asume su segunda presidencia con la sana intención de volver a tener una economía productiva como base para el desarrollo de EEUU. Desde los 90′ para aquí los países centrales dejaron de producir bienes de consumo y fundamentalmente generaron esas monstruosas “administradoras de fondos de inversión” que funcionan como gigantescas aspiradoras del dinero de la producción al mundo de la especulación. Hoy entre las diez principales “gestoras de riesgo de inversión”, con Back Rock a la cabeza, controlan en su conjunto 44 billones de dólares que es la suma de los Productos Brutos de EEUU, China, Japón, y Alemania. Su estrategia para mayores beneficios comprende disciplina miento laboral, evasión fiscal, y estrategias para absorber fondos públicos, mientras se plantan como defensores de la democracia, el medioambiente, y la transculturización.

En un intento por atraer mayor ingreso de dólares a EEUU, Trump se lanza, en medio de amenazas, a una guerra arancelaria en contra de medio mundo cuya realidad ya no era la de 20 años atrás. “20 años no es nada”, dice un tango, pero en este mundo y en este tiempo pasaron cosas. Y muchos países reaccionaron. Con Rusia y China a la cabeza, países de Asia, Medio Oriente, África, y América Latina se propusieron, y concretaron en los BRICS, un trabajo defensivo que desde años atrás vienen realizando para poder comerciar al margen de las desestabilizaciones del bloque anglo-europeo. Producto de ello habían formado la Organización para la Cooperación de Shanghái, en China, y la Unión Económica Euroasiática, en Rusia.

La intención de los BRICS, y BRICS Plus, (Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes, Etiopia, e Irán), y los más de 150 países que han mostrado su deseo de unirse, no es otra que la de comerciar en paz sin las presiones belicistas del bloque occidental, y escapar a su mayor factor de desestabilización que es el dólar.

Con cada nueva amenaza hay un país más que cambia de bloque. Y no hablamos de cualquiera. India la tercer economía del mundo amenazada por la prepotencia de Trump, acaba de sellar una alianza indisoluble con Rusia, comprometiéndose a un intercambio en el cual ¡el 96%! se hace en monedas locales respaldadas en Oro. Ya rige entre varios países del bloque un sistema de intercambio financiero, alternativo al SWIF, que va dejando al dólar cada vez más relegado en el comercio mundial.

Montado en el caballo de la superpotencia de los 90′, Trump, embistió y choco con esta realidad incontrastable. La China de la mano de obra barata, es hoy un gigante tecnológico superior a las sobrevaluadas tecnológicas americanas, que cuando la amenazan deja de proveer, entre otras cosas, “tierras raras” de las que es su mayor productor de estos escasísimos elementos, y de los cuales una simple corbeta de la US Navy necesita 900 Kg. para poder funcionar.

No advirtieron que en la Cumbre de la OTAN en Bucarest, Hungría, en 2008 al proponer la incorporación a la alianza de Ucrania y Georgia, cruzaban una “línea roja” con la Federación Rusa, que ya no era la URSS humillada de 1991, y que bajo la conducción nacionalista de Vladimir Putin había recuperado su poderío militar, y no estaba dispuesta que en la Kiev fundante de la nación rusa se instalaran misiles de la OTAN apuntando a Moscú. Consecuencia la guerra de Ucrania ya perdida por la alianza occidental.

De los tres pasos internacionales que regulan el flujo del comercio mundial, ayer los controlaba EEUU. Hoy el canal de Suez está controlado en su ingreso por las milicias yemeníes, que con misiles iraníes, se pueden dar el lujo de mandar de vuelta un portaaviones norteamericano. En el Estrecho de Malaca, EEUU conserva una base en Singapur, pero China se está asegurando su provisión de petróleo a través de oleoductos de Rusia y Asia, y el comercio a través de la Franja y la Ruta, como así también la ruta del Ártico con Rusia y sus rompehielos nucleares… Por último, el Canal de Panamá con puertos chinos en sus cabeceras y varios en el Mar Caribe, además de la planificación de un canal con Nicaragua más al Norte.

El mega puerto de Chancay, Perú, que conecta directamente con el continente asiático, la aprobada construcción, por parte de China y Brasil, de líneas férreas que unirán los puertos del Atlántico brasilero con los del Pacifico peruano.

Inversiones Chinas en Cuba en puertos, infraestructura eléctrica, y transporte, rompiendo el ancestral bloqueo americano. Venezuela adhiriendo a los BRICS en la Cumbre de Kazán y recibiendo inversiones en infraestructura petrolera, comercio, y ayuda militar.

África riquísimo continente explotado desde tiempos inmemoriales por el colonialismo europeo ha dicho basta y hoy empiezan a mirar a estos nuevos actores de la geopolítica mundial en busca de un nuevo comienzo.

Esta es la nueva realidad del mundo que incluye una Europa que se ha suicidado en el altar de la “agenda verde” y la cultura “Wok”, y que la rusofobia de sus elites gobernantes, simples marionetas de las elites financieras, la han llevado a prescindir del gas y petróleo barato ruso hundiendo a su industria.

Ante la existencia de un mundo en donde ya no asusta una carta del FMI tratando de imponer recetas recesivas, ni la amenaza de un misil de crucero, porque ya existen los hipersónicos, la administración norteamericana se da vuelta y mira hacia su “patio trasero”.

LA DOCTRINA MONROE

Los recientes hechos en el Mar Caribe protagonizados por la armada estadounidense como forma de presionar al gobierno venezolano, son la continuidad de una larga disputa entre ambos gobiernos, comenzada en tiempos en que Chávez se había hecho cargo de la presidencia, y que desde el reciente otorgamiento del Premio Nobel a Corina Machado preanunciaban una nueva escalada.

Pero esto quedaría como un nuevo capítulo en este viejo enfrentamiento, sino coincidiera con la reciente publicación de la agenda de seguridad nacional del gobierno de EEUU, en donde se ratifica la aplicación de la Doctrina Monroe, sobre todo haciendo hincapié en no permitir la influencia de “actores extraños ” al continente.

Ante esta nueva “bravuconada” norteamericana habría que recordar cuando en Malvinas tuvimos la injerencia de una potencia ajena al continente, Inglaterra, EEUU se olvidó del TRIAR, (Tratado de Asistencia Recíproca), y apoyó a sus aliados de la OTAN.

Con respecto al bloqueo y presión que se ejerce sobre Venezuela en nombre del combate contra el narco terrorismo, había que aclarar que el gran caudal de droga fluye por el Pacifico no por el Caribe, y existe porque hay un gran consumidor que es el mismo EEUU, y cuyo producido alimenta sus “cajas negras” y su sistema financiero.

Sería una locura que Trump intente una aventura militar en Venezuela, demostraría que no está en condiciones de liderar una gran potencia en momentos que el mundo necesita de consensos para preservar un futuro de paz y de progreso.

Por último, es deber de todo ciudadano argentino exigir que nuestro gobierno se pronuncie por la no intervención de la Republica hermana de Venezuela, como así también del levantamiento de un bloqueo que en veinte años ha empobrecido a ese país y ha sido la causa fundamental del éxodo de muchos de sus habitantes.