Cipayos hubo siempre

Por Marcelo Sapunar

“Primero fueron los “tilingos” y después vinieron los “guarangos”.

Arturo Jauretche

¡Cómo entender la guerra de Malvinas con un sistema cultural que reposa en el dilema sarmientino de «civilización o barbarie», que según cabe imaginar sitúa la barbarie en América y la civilización en Europa! Se trata del mismo Sarmiento que había escrito al General Mitre: “No ahorre sangre de gauchos. Son lo único que tienen de humano”.

Jorge Abelardo Ramos (1)

“Las Malvinas no son ni NUNCA serán argentinas“. “La creencia en que las Malvinas son argentinas es irracional, es sentimental .Tanto tiempo y siguen siendo inglesas. Por suerte dejaron de ser un tema. Quiero que las Malvinas sean del país donde crezca mi hija ¿Cuáles son los requisitos para mudarse permanently a Londres?”

Sabrina Ajmechet, ex candidata a diputada por JxC

“Con el título “Malvinas, una visión alternativa”, el documento llevará las firmas de los intelectuales Beatriz Sarlo, Juan José Sebreli, Santiago Kovadloff, Rafael Filippelli, Emilio de Ípola, Vicente Palermo, Marcos Novaro y Eduardo Antón; de los periodistas Jorge Lanata, Gustavo Noriega y Pepe Eliaschev; de los historiadores Luis Alberto Romero e Hilda Sábato; de los constitucionalistas Daniel Sabsay, Roberto Gargarella y José Miguel Onaindia, y del ex diputado nacional Fernando Iglesias.”

De esta forma el diario La Nación del día 21 de febrero de 2012 anunciaba que al día siguiente, un grupo de 17 personas ex izquierdistas todos ellos y ellas; y que son las que citamos en el párrafo anterior, habían elaborado un documento en el que cuestionaban la política llevada a cabo por el gobierno nacional respecto al archipiélago malvinense.

En el documento de marras argumentaban que los habitantes de las islas “…son sujetos de derecho y que merecen ser escuchados…”.

Sabrina Ajmechet, historiadora, en momentos en que era precandidata a diputada nacional, prohijada por Patricia Bullrich, había generado una serie de tuits y que son los que listamos al comienzo del artículo. El segundo, fue subido un 2 de abril, fecha en la cual se conmemora el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.

La hoy diputada, tal como vimos anteriormente, no está sola. Varios salieron a defenderla, reafirmar y ampliar los dichos de Sabrina.

Martín Caparrós: «No sé si las Malvinas son argentinas o no lo son. Me da igual… A quién le cambia que esas islas del Atlántico Sur sean inglesas o no lo sean. Este es el relato por excelencia. Las Malvinas tienen alrededor de 12 mil kilómetros cuadrados. Es casi exactamente el millón de hectáreas que tiene Benetton en la Patagonia, pero la preocupación son las Malvinas…».

Betty Sarlo, otra vez: en defensa de la posesión del Reino Unido y apoyo a Ajmechet dijo que “…la soberanía británica sobre las islas…” es indiscutible.

Otro ilustre diputado nacional, Fernando Iglesias compañero y correligionario de la citada legisladora, se sumó al coro y expresó enfáticamente, entre otras cosas, que “…las islas son territorio bajo soberanía británica y que el reclamo argentino debe considerar los intereses de los isleños”.

La “historiadora” Ajmechet le hace un favor ñato al título que ostenta puesto que hasta la misma diplomacia inglesa no justifica la ocupación ilegal del archipiélago en cuestión. Lo de Sabrina no es de mucha importancia porque es un personaje desconocido en el mundo de la política y marginal en el de la cultura. Pero si es grave y muy serio lo de Fernando, el profesor de vóley devenido en político y de Betty que sí pesan en las esferas a las que hicimos referencia. Por responder a los intereses que representan son galardonados con la cátedra, títulos, honores, y los pasean por los estudios de los mentimedios y de la telebasura para que se despachen a sus anchas; en consecuencia: son de temer.

Un poco de historia y de currículos

Beatriz Elcidia, que es una culturosa dama, en sus años mozos supo tener ideas de avanzada. Pruebas al canto. “La batalla por el cuerpo de Eva Perón, en un nivel simbólico con esto. Esa batalla puede ser analizada en varias dimensiones; la ritualidad del peronismo primero, la repugnante venganza del antiperonismo después”. (2)

Trotó por diversos campos políticos e ideológicos. Fue maoísta. Luego militó en el peronismo como colaboradora en la CGT de los argentinos. Pero fue evolucionando… ¿o involucionando? Porque parece que esto del progresismo no garpa. Ya era famosa, peeero. Entonces decidió cambiar de look y pasó a ser escriba de la “prensa independiente”. Tal es así, que a la luz de su conversión la revista Viva le abrió la ventana; en ella se despachó y no dejó títere con cabeza. Maldijo vivamente su pasado político militante. Abominó de su pretérita filiación peronista “…fue un pecado de juventud…”, “…creí que era un movimiento antiimperialista”. “¿Por qué yo, en 1970, festejé el secuestro y asesinato de Aramburu?”, “…es un recuerdo poco edificante para mí”.

Habiendo hecho semejante profesión de fe le abrieron la puerta de la revista perteneciente al Grupo Clarín, independiente y objetivo si lo hay. Más tarde tomó su cacerola republicana y concurrió a la plaza a frenar la horrenda 125. Aunque luego dejó en claro, ante la requisitoria de un periodista de ADN; dijo “…que fue, nada más para ver qué pasaba.”. Y que “…no veía a Alfredo Martínez de Hoz detrás de la Sociedad Rural Argentina”. En el mismo reportaje, defenestró a Horacio González, director de la Biblioteca Nacional. Lo acusó de haber aceptado ese puesto de trabajo por intereses personales. Para que lo dejaran hablar bien de John William Cook y nada más. También injurió a José Pablo Feinmann.

El manifiesto al que hicimos referencia, como dijimos, fue apoyado por tres constitucionalistas a saber: Daniel Sabsay, Roberto Gargarella y José Miguel Onaindia. Como decían los muchachos estos deben haber leído la Constitución de noche y con la luz apagada. La Carta Magna dice:

Disposiciones Transitorias

“Primera: La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional. La recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes, y conforme a los principios del derecho internacional, constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino”.

¿Y de la señora Ajmechet, que es profesora de historia y de los que firmaron el documento, que podemos decir? La adoratriz y los adoradores escuderos del Reino Unido deberían saber que la diplomacia inglesa los contradice.

Para mejor ilustrar sobre este tema a continuación reproducimos, parcialmente, un artículo de Juan Pablo Csipka, publicado en Página 12 el 4 de agosto 2021.

  • “No es fácil explicar nuestra posición sin quedar como bandidos internacionales”. Con estas palabras, en un memorándum de 1936, el Foreign Office, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, admitía que no tenía argumentos para sostener la potestad de las islas Malvinas frente al reclamo argentino. Todavía faltaban 29 años para la resolución 2065 de la ONU que encuadró el caso dentro de la cuestión colonial e instó a los dos países a negociar, algo a lo que el Reino Unido se negó de manera sistemática; y a 46 años para la derivación más dramática del diferendo: la guerra de 1982.
  • Un repaso por los archivos del Foreign Office sobre la cuestión Malvinas permite constatar que los propios británicos no han tenido capacidad de hacer valer por la ley la ocupación de 1833.
  • En los días posteriores al 2 de abril de 1982, el gobierno de Margaret Thatcher ordenó remover del Public Office Record (POR) los documentos sobre Malvinas. El POR es el archivo de libre acceso de material oficial en el Reino Unido. Una semana después de la rendición de Puerto Argentino, el Sunday Times, la edición dominical de The Times, reveló el contenido de seis de esos documentos, que desde la propia diplomacia británica avalan la posición argentina.
  • El primer documento que erosionó la versión oficial sobre la legitimidad británica en el archipiélago fue el Memorando De Bernhardt, en 1910. Se llama así por Gastón De Bernhardt, el investigador al que se le encargó que rastreara la cuestión jurídica en torno a las islas. Hasta 1938, ese material sirvió como guía interna del Foreign Office sobre Malvinas.
  • De Bernhardt indagó en el comienzo mismo de la disputa, no en 1833, sino medio siglo antes, cuando Gran Bretaña ocupó las islas y debió devolverlas a la corona española mediante un acuerdo firmado en 1771. En ese acuerdo no se planteó la soberanía y una cláusula secreta obligó a los ingleses a dejar el archipiélago en 1774, cosa que ocurrió. Hasta 1829, “Gran Bretaña no mostró interés en las islas”, destaca el investigador, quien se encargó de apuntar que, para entonces, la antigua colonia sudamericana del Río de la Plata ya llevaba trece años de vida independiente. Recién en 1829, Londres comenzó a reclamar la isla Soledad, sobre la cual jamás había mostrado pretensión durante el dominio español.
  • De 1910 es también el segundo de esos seis documentos, y es una consecuencia de la investigación para el Memorando. Sidney Spicer, jefe del Departamento Americano del Foreign Ofiice, le escribió a De Bernhardt una confesión de parte: “Es difícil evitar la conclusión de que la actitud del gobierno argentino no es enteramente injustificada, y que nuestra acción ha sido algo despótica”, señaló el funcionario.
  • En 1936, se produjo el Memorando Fitzmaurice, por el cual George Fitzmaurice, asesor legal del servicio exterior inglés, sostuvo que la disputa con la Argentina no debería ser sometida jamás a un arbitraje internacional. Escribió: “Nuestra posición tiene ciertas debilidades. Pero nosotros hemos ocupado las islas durante más de un siglo (aunque sea ilegalmente, como dice la Argentina) y por razones estratégicas no podemos renunciar a ellas. De manera que lo más indicado es adoptar una línea dura”.
  • Ese mismo año volvió a entrar en escena el Departamento Americano que encargara el primer informe sobre Malvinas. John Troutbeck, su responsable en los años ’30, elevó un Memorando que también fue lapidario sobre la debilidad argumental británica en la cuestión: “La dificultad para sostener nuestra posición es que la captura de las islas Falkland en 1833 fue un procedimiento arbitrario, si se los juzga con los criterios de hoy en día. No es, por la tanto, fácil explicar nuestra posición sin quedar como bandidos internacionales”.
  • Cuatro años más tarde, en 1940, en medio de la Segunda Guerra Mundial, se redactó un documento cuyo título figura en el índice del POR, la oficina de la cual fue sacado en junio de 1982, y que figuraba como secreto hasta el año 2015. El título lo dice todo: “Oferta hecha por el gobierno de Su Majestad para reunificar las islas Falkland con la Argentina y aceptarlas en arriendo”.
  • El último documento es un Memorando del Departamento de Investigaciones, fechado en 1946, que define la ocupación de enero de 1833 como “un acto de injustificable agresión”. Para entonces, la ONU ya tenía un año de existencia y definió a las Malvinas como “territorio sin gobierno propio, bajo administración británica”. De manera eufemística, admitía a las islas como colonia, algo que el Comité Especial de Descolonización de la ONU pondría de manifiesto en los ’60. Gran Bretaña admitió ese status de colonia y se amparó, ya no en títulos que no podía mostrar, sino en el derecho de autodeterminación de los kelpers, entonces ciudadanos de segunda.
  • Ese argumento fue echado por tierra por la propia Margaret Thatcher en 1983 con la British Nationality (Falkland Islands) Act de 1983, que confirió derechos plenos a 1800 colonos; ergo, les otorgó acta de ciudadanía, con lo cual no hay un tercer actor que plantea el respeto a la autodeterminación, sino dos países en disputa.
  • Uno de quienes ha investigado la cuestión de las Malvinas en esta línea, y se encargó de difundir el material del Foreign Office y denunciar que no hay cabida para el derecho a la autodeterminación en el caso de los kelpers, es Rodolfo Terragno. Lo plasmó en un libro publicado a veinte años de la guerra, Falklands. Y que confirma que hay macristas que no leen libros de compañeros de espacio: Terragno fue embajador de Mauricio Macri ante la Unesco.

Con respecto al tema de la “Autodeterminación de los Isleños”, Ámbito, el día 31 de marzo de 2012, publicó un artículo titulado “Los seis mitos que aún encubren el conflicto”, cuya autoría responde a la licenciada Virginia Gamba Stonehouse. Vemos lo que dice el: “Segundo Mito: Los isleños tienen derecho a la autodeterminación ya que son una población asentada en Malvinas hace un siglo y fueron víctimas de una ocupación militar en 1982. Ellos tienen el derecho de gobernarse a sí mismos y de crear un Estado asociado a Gran Bretaña, que lo protege de común acuerdo”.

Los isleños nacidos en las Islas Malvinas hoy son una minoría de la población local. Antes del ’82, estos isleños no tenían ciudadanía británica. Eso se les concedió en 1983. En 1985 se les otorgó autonomía con la creación del Falkland Islands Government (FIG), regido por un consejo de isleños de ocho personas, incluyendo al gobernador, que actúa de vínculo con Londres. Al contar los isleños con la ciudadanía inglesa, automáticamente accedieron a la Unión Europea. Su juventud partió y está viviendo fuera de las islas, por lo que las islas se despoblaron en la década del ochenta. Preocupada por el desplazamiento de la población fuera de la zona, Gran Bretaña trajo gran cantidad de inmigrantes desde 1992, la mayoría nativos ingleses, europeos y de otras posesiones y territorios de ultramar y de la Commonwealth.

Al año 2010, la población original se convirtió en minoría, por lo que los isleños nativos, si quisieran o desearan negociar con la Argentina, no constituirían la mayoría necesaria para poder hacerlo. El Falkland Islands Government como consejo está constituido hoy por tres isleños nacidos en Malvinas y cinco ingleses venidos de afuera.

Todos los nuevos pobladores -que son actual mayoría- han venido por motivos de trabajo o para comprar propiedades y hacer negocios en las islas. Esta gente nunca querrá negociar con la Argentina porque es una población rotacional: mientras tengan trabajo, allí vivirán, luego otros vendrán y ellos se irán. Es esta mayoría la que compone y decide el consejo del Gobierno local. Las islas no están más pobladas por isleños, sino por europeos que, además, rotan. Con lo cual no existe más el condicionante de considerar los intereses de los isleños -ya que éstos son europeos-, ni sus deseos -ya que son una población transitoria-, ni su modo de vida -ya que ésta es artificial y está dictada por la dinámica de servir a las necesidades de una base militar permanente. (3)

En el 2012 los habitantes de origen chileno significaban el 6,2% de los residentes. Están agrupados y son militantes de la “Support the Falkland Islands Chilean Community”.

Son de genealogía cipaya:

En virtud de la brevedad solamente citamos a continuación un pequeño número de anglófilos argentinos porque la lista es muy larga.

Roma no paga traidores. Pero el imperio británico sí. “Es un hecho documentado que varios hombres de la Revolución de Mayo estaban a sueldo de los ingleses, como Saturnino Rodríguez Peña, organizador de la fuga del general inglés Beresford”. (4)

Además, fue pensionado en el Brasil de por vida por el gobierno de su Majestad. (5)

“Rodríguez Peña recibía 10 chelines diarios, lo mismo que Aniceto Padilla, de Guillermo White, quién así lo informa a Lord Castlereagh el 10 de diciembre de 1807”. (6)

Domingo Faustino Sarmiento en “El Progreso” del 28 de noviembre de 1842: “La Inglaterra se estaciona en las Malvinas. Seamos francos: esta invasión es útil a la civilización y al progreso”. Medio desde el que también alentaba y fogoneaba la ocupación de la Patagonia Argentina por Chile.

Propició una colonia yanqui en San Juan y otra en el Chaco hasta convertirse en colonias norteamericanas de habla inglesa “porque EE UU es el único país culto que existe sobre la tierra. España, en cambio, es inculta y bárbara. En trescientos años no ha habido en ella un hombre que piense… Europa ha concluido su misión en la historia de la humanidad”. (Domingo Faustino Sarmiento años 1866 y 1868. Por último, se lamenta que hayamos vencido a los ingleses en las invasiones. Cf. Gálvez, 449, 90 y 132).

Para Patricia Bullrich: “No pidió ni los hielos continentales, ni las Malvinas… Bueno, no sé, las Islas Malvinas se las podríamos haber dado”, señaló la presidenta del PRO. El Gobierno “podría haberle dado” las Islas Malvinas al laboratorio Pfizer a cambio de vacunas. (7)

Es por todas estas cosas, tal vez, que un embajador inglés, destacado en nuestro país, decía que “…los argentinos son los más ingleses fuera de la Inglaterra” y Lester Thurow, economista norteamericano, conocedor de las aspiraciones de gente perteneciente a estratos sociales altos, medio altos y medios también; se mofa de Argentina definiéndola como “… un país de italianos que hablan español y que quieren ser ingleses”.

Conclusión

Una semana después de la rendición de Puerto Argentino, el Sunday Times, la edición dominical de The Times, reveló el contenido de seis documentos, que desde la propia diplomacia británica avalan la posición argentina.

A confesión de parte relevo de pruebas. Pero, así y todo, vemos cómo el derecho a la refutación crítica a veces se confunde con la provocación y eso es lo que hacen estos intelectuales, juristas, artistas, periodistas, que abusan de la “chapa” para actuar como operadores. Muchos de ellos también ejercen la profesión de “todólogos”. Saben de todo, luego, opinan, sobre todo. En esta oportunidad humillaron a miles de personas que no lo merecen en lo más mínimo; empezando por los 649 soldados argentinos caídos en combate y a los que se suicidaron a raíz de los profundos traumas provocados. Los centros de excombatientes afirman que el número de suicidios se eleva a 500, acaecidos durante los 40 años posteriores a la finalización del combate. Y otros 2.300 fallecidos por disminuciones y/o patologías contraídas por haber participado durante la contienda.

No se trata de exorcizar a los irresponsables que de un lado y del otro nos llevaron al conflicto armado. Del lado argentino, una causa noble y justa llevada a cabo por mano de obra inexperta tanto en lo político, diplomático y militar. Y de la otra orilla, urgida por problemas internos; aunque eso no se dice. En “Señales de Guerra” (3) los autores del libro dan cuenta de ello. Además, para mantener el enclave geoestratégico y económico que significa el archipiélago malvinense.

Columnista invitado

Amadeo Hugo Robert Gilaberte

Contador por la Universidad Católica Argentina. Magister en Energía por la UNCuyo, Facultad de Ingeniería. Obtuvo la graduación de Magister habiendo desarrollado la tesis en la disciplina “Análisis y Gestión de Riesgos Tecnológicos”. Diplomados en UNCuyo, Facultad de Ingeniería: en Análisis y Diseño Energético; en Administración Energética; en Planeamiento Energético. Curso de Eficiencia Energética por la Fundación Pro-ambiente. En la Fundación de Alta Dirección recibió las siguientes capacitaciones: Curso Negociación Avanzada. Diplomado en Programación Integral de Management 2003. Diplomado en Administración de Empresas 2000. Resolución de Problemas y Toma de Decisiones. Seminario Internacional de Marketing Estratégico. Estilos y Estrategias del Nuevo Management por la Extensión School Harvard University. Seminario de Logística Universidad Gentulio Vargas Brasil. Inició su carrera laboral en la Gerencia de Ingeniería de Obras de Y.P.F. Oficina de Planeamiento. Continuó en Gas del Estado desempeñándose en la Administración Comercial. Permaneció con el mismo cargo en la Distribuidora de Gas Cuyana en la Gerencia Comercial. Luego pasó a Gerencia Administrativa Financiera, de la mencionada empresa, hasta su jubilación. También se desempeñó como Perito de la Corte Suprema de Justicia de Mendoza en juicios comerciales, civiles y laborales. Hizo los aportes, que a continuación se detallan, en el Boletín del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Mendoza: “Calidad”, Boletín del CPCE Mza., May. / 08; con E. Bustamante, “Clusters”, Boletín del CPCE Mza., Oct. – Nov / 07; “Trazabilidad-Del campo a la mesa”, Boletín del CPCE Mza, Jul / 07. Exposiciones realizadas: “Monóxido de Carbono – El asesino silencioso” – Jornadas Internacionales de Energía. 16-17 de abril/10 – Universidad Nacional de Cuyo, Facultad de Ingeniería; “Matriz Energética Nacional y Provincial – Diagnostico y Propuestas” Conferencia Debate en la Universidad Tecnológica Nacional de Mendoza – 15-05-2017.

Bibliografía

  • RAMOS, Jorge Abelardo; “Introducción a la América Criolla”. Págs. 152-3, Capítulo 7, de Ediciones del Mar Dulce, 1985.
  • SARLO, Beatriz; “La pasión y la excepción”. Buenos Aires. Siglo XXI, 2003. pág. 109.
  • GAMBA STONEHOUSE, Virginia. Coutora de “Signals of War: The Falklands Conflict of 1982”.
  • RAMOS, Jorge Abelardo; “Revolución y contrarrevolución en la Argentina – 1. Las masas y las lanzas. (1810-1862)” Buenos Aires. Continente 2012.
  • RAMOS, Jorge Abelardo; “Historia de la Revolución Latinoamericana” Buenos Aires. Continente 2012. p.420
  • PICCIRILLI, Ricardo “Rivadavia”, Peuser, Buenos Aires, 1952, p. 63.
  • https://chequeado.com/verificacionfb/es-verdadero-que-patricia-bullrich-dijo-que-podriamos-haber-dado-las-islas-malvinas-en-una-negociacion-con-pfizer/

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