Soberanía nacional: un concepto en “peligro de extinción”. Por Horacio Paccazochi
Usada por los sectores políticos afines al peronismo, y al nacionalismo argentino, evitada pronunciar por los liberales de nuevo cuneo, cada vez más se diluye en el lenguaje político del país. Renace cada 2 de Abril y generalmente solo referida a las islas usurpadas por el arcaico colonialismo británico. Así despojada de datos “duros”, se ha ido convirtiendo en una entelequia difícil de comprender, sobre todo, para las nuevas generaciones de argentinos.
Es necesario pues conectarla a la realidad del país, a sus riquezas, a sus fronteras y sus ciertas posibilidades de desarrollo.
En el mapa que adjuntamos, publicado por el Diario Perfil, se visualiza la real soberanía que el Estado Nacional ejerce sobre sus territorios. Pero esta disminuye considerablemente si tenemos en cuenta las políticas desaprensivas que de distintos gobiernos se han tenido, y se tienen, sobre sus recursos naturales, la diplomacia, la economía, y el Estado mismo… en un análisis rápido sobre los tres niveles de soberanía que plantea el grafico de Perfil podríamos decir que:
SOBERANIA INTERIOR
Desde el derrocamiento del gobierno constitucional de Isabel Peron en adelante se aceleró un proceso de desnacionalización del país caracterizado por la venta de empresas del estado y privadas a capitales extranjeros, la venta indiscriminada de tierras a inversores externos que en no pocos casos comprometen zonas estratégicas del país. La desinversión en industrias de la defensa y el posterior cierre de muchas de ellas. La privatización del manejo del agua en muchas provincias, poniendo este recurso vital, en manos de una empresa dependiente de un estado extranjero. Una política económica que desde 1976 dejo el manejo del crédito, elemento vital para el desarrollo, en manos de capitales financieros privados, en muchos casos de capital foráneo, que buscan el lucro por sobre el progreso de la sociedad como lo demuestran los datos que lo ponen como el sector dominante de este proceso que lleva ya 50 años.
SOBERANIA EXTERIOR
1) Malvinas y Atlántico Sur: Después de la derrota en la guerra comenzó un proceso de desmalvinización que abarco todos los gobiernos sin excepción más allá de la retórica nacional de algunos. Desde el 14 de Junio de 1982, para el Estado argentino el 2 de Abril paso a ser una celebración como muchas otras en el calendario patrio nacional. Un “copia y pega” del reclamo anual ante Naciones Unidas y no mucho más. Sea porque gobiernos pretendían tener “relaciones carnales” para seducir al enemigo, sea porque ideológica y culturalmente coinciden con él, o porque consideraron el intento de recuperación de nuestro territorio como una “guerra absurda” pues fue hecha por una dictadura militar.
Todos de una forma u otra contribuyeron a esta desmalvinización que hoy paraliza a la política argentina para tomar las decisiones que hacen falta para trazar una estrategia nacional en pos de la recuperación de nuestro territorio usurpado.
2)Antártida: En este sentido Argentina ha mantenido, no sin desinversiones, sus bases antárticas, pero se equivoca en los aliados que busca para una política hacia el Atlántico Sur… No es compartiendo bases con un potencial contrincante como Estados Unidos que conseguiremos defender nuestros derechos. Los mejores aliados los encontraremos en nuestra región, como es el caso de Chile que Inglaterra permanentemente intenta ponerlo de su lado, cuando su reclamo antártico comprende tanto el sector argentino como el chileno. Pero para esto hace falta una diplomacia con sentido nacional que desde Perón para aquí el país ha carecido.
Como vemos solo poseemos en forma cierta un 39% de nuestro territorio. Y este con las políticas que campean en el país desde hace 50 años esta también comprometido.
Es pues la recuperación integral de nuestra soberanía una tarea, en primer lugar, de una reflexión nacional sobre nuestro presente, y que considere que su efectiva realización debe comprender también una estrecha relación con los países hermanos de la región pues como decía el Gral Peron en 1951: “Ni Argentina, ni Brasil, ni Chile aisladas pueden soñar con la unidad económica indispensable para enfrentar un camino de grandeza. Unidas forman sin embargo, la mas formidable unidad a caballo sobre los dos océanos de la civilización moderna”.
Nuevos tiempos han de venir en el país y esperemos que 50 años de desaciertos hayan dejado enseñanzas para no cometer los mismos errores que nos han traído hasta aquí, y que la unidad nacional en la defensa de la soberanía integral del país es indispensable para nuestro futuro.
