El conflicto entre Perón y la Iglesia en 1955. Por Aldo Duzdevich

A inicios de 1955 se produce la escalada del conflicto y la supresión de la educación religiosa en las escuelas publicas.

Voy hacer una aclaración respecto el titulo “El conflicto entre Perón y la Iglesia”. La Iglesia entendida como la comunidad católica es muy amplia. Hubo sacerdotes y, tal vez una mayoría de creyentes, no embanderados con el antiperonismo. Pero, hay sobradas evidencias que, gran parte de católicos pertenecientes a las clases medias y altas de la sociedad, militaron activamente contra Perón e incluso fueron la principal cantera del comandos civiles armados, como se pudo ver en Buenos Aires, Córdoba y otras ciudades.

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También me parece importante señalar la diferencia respecto a lo sucedido en la dictadura 76-83. Si bien durante la dictadura, hubo varios obispos convertidos en portavoces de la Iglesia, que apoyaron o fueron condescendientes con la Junta Militar (como también lo fue el Partido Comunista). No hubo una participación política importante de curas y activismo católico en favor de los militares, sino justamente lo contrario.

Es cierto que hubo curas vinculados a la represión, y reductos de ultramontanos, pero no tuvieron ni la importancia, ni la masividad que alcanzaron contra el peronismo en 1955. Por lo tanto ambas situaciones no son comparables.

En notas anteriores mencioné el libro de Felix Lafiandra (h) “Los panfletos- Su aporte a la Revolución Libertadora” . Se trata de una completa recopilación de 200 panfletos redactados y distribuidos por activistas antiperonistas que insumen 530 paginas. Es una muy buena fuente informativa, allí hay desde reproducción de comunicados o notas con firma, denuncias, y lo que hoy llamamos fake news (noticias falsas) de distinto tipo.

Algunos de estos panfletos reproducían notas con firmas. Este es el caso de la extensa carta de los obispos al Ministro de Educación protestando por modificaciones a la ley de enseñanza religiosa en las escuela publicas.

Contra la modificación de la ley de enseñanza religiosa en las escuelas publicas

Recordemos que Perón sancionó en 1947 la Ley 12.978, que estableció la educación religiosa en las escuelas publicas.

El 2 de diciembre de 1954, el gobierno peronista por el Decreto 13.182, modificó algunos aspectos de la ley. Básicamente le quitó a la Iglesia Católica la facultad para establecer los contenidos y nombrar los profesores de religión.

Esto generó enorme malestar en el episcopado, quienes se dirigieron por carta al Ministro de Educación de la Nación, doctor Armando Méndez San Martín. Esta extensa y dura misiva fue firmada por el Cardenal Santiago Luis Copello y 23 obispos, entre ellos: Antonio Caggiano, Fermín Lafitte, Nicolás Fasolino, Juan Carlos Aramburu y Antonio José Plaza. La carta luego fue reproducida y distribuida como panfleto.

Veamos algunos conceptos de la carta de los obispos.

“Excelentísimo Señor: Con honda y justificada preocupación nos dirigimos a V. E. para pedir una satisfactoria solución al gravísimo problema que plantea la modificación a la ley de enseñanza religiosa introducida por el decreto del 2 de diciembre de 1954 (…) pocas leyes argentinas han surgido tan hondo de las entrañas mismas de nuestra historia, han satisfecho tan plenamente las aspiraciones de la población católica que, en nuestro país constituye la casi totalidad”.

“Debemos añadir además, que esa larga experiencia no registra la violación de ningún derecho ni a la libertad de conciencia, ni a la libertad de cultos, consagradas por la constitución. Como corresponde, se ha dado lugar a la religión de la mayoría predominante, y no se ha molestado a la exigua minoría, que profesa otra religión o no profesa ninguna; minoría que, expresada en cifras, resulta el 2,52 por ciento en la enseñanza elemental, y el 8,05 por ciento en la enseñanza media y especial. (…) Es evidente que una interpretación laicista de la constitución en el sentido de imponer al niño, como prescripción escolar, “la ignorancia obligatoria del catecismo”, sería inconstitucional”.

“Ahora bien, si la designación del personal docente y la confección programas de estudio y la selección de los libros de religión se realizan sin la previa autorización de la autoridad eclesiástica, esa garantía de ortodoxia no puede existir y la enseñanza de la religión católica puede ser fácilmente adulterada y aún sustituida por doctrinas a ella contrarias”.

“La razón es obvia, la Religión Católica es una religión directamente revelada por Dios en la persona de Jesucristo. El depósito de estas verdades ha sido confiado, con carácter exclusivo e independiente, a la Iglesia Católica; sólo ella ha recibido la promesa infalible de que no se equivocará, conservando -hasta el fin de los siglos- este depósito y entregándolo a los hombres por la enseñanza”.

“Así el decreto (…) con sus graves consecuencias en el alma sencilla del pueblo, ha de provocar una anomalía más flagrante aún que la provocada por la “desgraciada” ley de enseñanza común, sancionada en 1884, en virtud de la cual “los alumnos de las escuelas oficiales estaban obligados a ignorar lo que es la Religión que el Estado sostiene”.

“Los padres de familia católicos, que con unánime aplauso han recibido Enseñanza Religiosa, se verán ahora, en la obligación y necesidad de rechazar en defensa de la sana educación de sus hijos, esa nueva línea de conducta tomada por el Ministerio de Educación.”

La carta tiene cuatro paginas, intenté sintetizar las ideas centrales. Voy acotar sobre la mención que hacen de “la “desgraciada” ley de enseñanza común, sancionada en 1884” . Se están refiriendo a la Ley 1420 que estableció la educación primaria gratuita, laica y obligatoria entre los 6 y 14 años, y la eliminación de la enseñanza religiosa obligatoria en las escuelas públicas. La 1420 fue una ley progresista para su época, que fue impulsada y sancionada en 1884, por el entonces Presidente Julio Argentino Roca. Si, el mismo Roca, hoy odiado y cuestionado por la campaña al desierto. Lo que prueba una vez mas que la historia no es binaria, buenos y malos, blanco o negro.

¿Se equivocó Perón y Eva Perón en reponer la enseñanza religiosa en las escuelas publicas?

Considerando que la doctrina peronista busca “reestablecer la armonía entre el progreso material y los valores espirituales” . Y en su Verdad Nº14 dice : “El Justicialismo es una nueva filosofía de la vida, simple práctica, popular, profundamente cristiana y profundamente humanista.” . Es razonable que a nivel educativo se plantee una formación en valores de raíz cristiana, y/o de otras religiones que fomenten la elevación espiritual de niños y jóvenes.

En teoría el gobierno, podía confiar esa labor educativa a la Iglesia. Pero, la misma esta compuesta por hombres con virtudes y defectos. Y, al tomar la Iglesia el control de la educación, fue ampliando su influencia y acrecentando su poder político. Y esa ambición de poder político, puso rumbo de colisión, con el poder del gobierno elegido democráticamente en las urnas.

Veamos que dijo Perón del conflicto con la Iglesia.

Los discursos, declaraciones y escritos de Perón siempre hay que situarlos en el tiempo y contexto en que se expresó. Lo que voy a reproducir pertenece la libro “La fuerza es el derecho de las bestias”. El mismo fue escrito en su primer etapa de exilio en Colon, Panamá, en 1956. Quienes hemos leído parte de la obra de Perón, coincidimos que ya desde el titulo, se nota lo fresco que estaban los agravios recibidos, y la reacción emocional de sus palabras. Dice Perón en un capitulo que titula:

“La cuestión clerical”

“Desde los tiempos de la Inquisición el poder temporal ha sido un sentimiento arraigado en el sector político del clero. Este sentimiento ha sido apaciguado cuando el palio de San Pedro cubrió a un Papa piadoso y se exacerbó cuando un Pontífice político ocupó dicho cargo”.

“Actualmente vivimos un período de la segunda característica. La existencia de los partidos demócratas cristianos en el mundo occidental, demuestra tal afirmación y la política dirigida, en este sentido, desde el Vaticano, la confirma. El apoyo que los Estados Unidos prestan a esta orientación, como un medio de su lucha con el comunismo, ha fortalecido su posición provocando no pocos conflictos políticos”.

“El caso de la Argentina es uno más que, con caracteres agudos, ha explotado una difícil situación política. Allí los curas no sólo han tomado parte activa en la lid política, sino que han luchado abiertamente en la revolución contra el Pueblo”.

“La Iglesia recogerá sin duda los frutos materiales entre los revolucionarios, pero, en la cosecha moral, habrá perdido hasta el último de sus frutos. Es una victoria “a lo Pirro”.”

“Dentro de la obra social realizada por el justicialismo, el clero recibió también su aporte proporcional, materializando mejoras de todo orden.”

“El Congreso aprobó la ley de enseñanza religiosa, aunque para lograrlo fue necesario un intenso trabajo ante los legisladores que se oponían con fundamento. Condicionada a que no se nombrarían sacerdotes a las cátedras, que la enseñanza sería facultativo y voluntaria, ya que, en esas cátedras sólo se tratarían temas religiosos, la ley fue sancionada.”

“Entre las medidas de apoyo al clero se dictó una ley que disponía que en las escuelas y colegios particulares (90% de curas) el Estado pagaría el 75% de los sueldos de los maestros, para que éstos no estuvieran como hasta entonces, con sueldos de hambre.”

“Aquí comenzaron nuestros padecimientos. La enseñanza religiosa fue desvirtuada y convertida en una cátedra política para el Partido Demócrata Cristiano. Aparte de ello, se hacía desde allí una campaña violenta contra la “escuela laica”, institución fundamental del Estado en la enseñanza argentina y finalmente se realizaba, por todos los medios, una persecución despiadada a los niños y niñas que no concurrían a la clase religiosa o no se mostraban entusiastas para ir a misa o incorporarse a las asociaciones religiosas correspondientes.”

“En contra de lo prometido, que no se nombrarían sacerdotes en la clase de religión, ocultando su condición de tales en las ternas de propuestas, el mayor número de las cátedras fueron adjudicadas a curas, mediante este subterfugio. Al descubrirse la superchería, debieron ser separados de sus cargos, lo que se aprovechó para hacer aparecer esta justa medida, como una persecución al clero y un ataque a la religión.”

“Con el pago del 75% de los sueldos a los colegios religiosos pasó una cosa aún más grave, que hasta se denunció en los diarios de Buenos Aires. Falsificando documentos, con firmas falsas y aun firmas simuladas, se defraudó al Estado ingentes sumas. Una idea de esas sumas está dada por los montos: la partida de pago de estos sueldos que era de 13.000.000 en 1947, llegó a 100.000.000 en 1954.”

“Sería largo enumerar la serie de contrariedades y molestias que éstos y otros numerosos asuntos de dinero ocasionaron al Gobierno y a la Administración Pública, que siempre dieron lugar a acusaciones de ataque a la religión, porque cuando se sanciona a un ciudadano delincuente que vista sotana, se trata de un ataque a Dios.”

“Desde ese momento la ciudad se vio inundada de panfletos difamatorios que se hacían en las iglesias y en los colegios religiosos, en los que se incitaba abiertamente a la rebelión, de la misma manera que los curas en los púlpitos se transformaron en oradores políticos de barricada, incitando a los fieles a la revolución y al desorden.”

“El Justicialismo es un movimiento cristiano no tanto dogmático cuanto doctrinario. Pensamos que el dogma es obra de los hombres, en tanto la doctrina es obra de Dios. Por eso practicamos la doctrina, aun cuando el rito no nos interese tanto como algunos quisieran. Somos cristianos. No hacemos como si fuésemos cristianos. Somos cristianos en las obras, no en las “demostraciones”. Tratamos de estar cerca de Dios sin interesarnos de estar vecino de los que explotan su santo nombre.” Finalizaba Perón

Para terminar esta nota retomo la frase de Peron : “La Iglesia recogerá sin duda los frutos materiales entre los revolucionarios, pero, en la cosecha moral, habrá perdido hasta el último de sus frutos. Es una victoria “a lo Pirro”.”

Tal vez esta frase explica algo de lo que sucedió años después cuando muchos de esos militantes católicos y sacerdotes antiperonistas en 1955, los vamos a encontrar acompañando a Perón y el peronismo en 1973, como mostraré en próximas notas.

(*) El columnista es autor de “La Lealtad. Los montoneros que se quedaron con Perón” y “Salvados por Francisco”

Fuente: lmneuquen.com

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